Actualidad y noticias de Sicilia dentro y fuera de la isla.
El alcalde de la ciudad siciliana de Erice, Giacomo Tranchida, dispuso que se multe con 500 euros a quienes se acerquen a las prostitutas callejeras con la clara intención de pedirles prestaciones sexuales.
La orden del alcalde prevé la misma multa para las prostitutas callejeras, y prohíbe “asumir actitudes o usar prendas indecorosas o indecentes que manifiesten de modo inequívoco la intención de atraer clientes o ejercer el meretricio en la vía pública”.

Fiat extendió por otras tres semanas el cierre de su planta Termini Imerese en Sicilia, que permanecerá inactiva desde el 27 de marzo hasta el 12 de abril, dijeron el martes fuentes de la automotriz italiana.
Desde el año pasado, el fabricante de los vehículos Fiat y Alfa Romeo ha suspendido la producción en sus seis plantas en Italia por varios períodos y suspendió a miles de empleados con salarios reducidos.

Al alcalde de Salemi, en el oeste de Sicilia, se le escapa una sonrisa maliciosa. “¿Saben qué le falta a este país? Ideas, provocaciones, desafíos… Es lo que nosotros hacemos aquí. Y esto no tiene precio. Además, si la idea es buena, el dinero es secundario. De una forma o de otra, se acaba encontrando”. El alcalde Vittorio Sgarbi, crítico de arte de profesión, manotea en el aire con énfasis al explicar a los invitados una de estas innovaciones: “Hemos puesto a la venta por un euro 1.000 casas del centro histórico, bajo la condición de que los nuevos propietarios las restauren conservando su carácter original”.
Al principio todo el mundo se reía, pero ahora, asegura, le llaman de otros pueblos de la isla para que relate su experiencia, una respuesta a los tiempos de crisis económica e inmobiliaria mundial. Los edificios eran propiedad del municipio desde que sus habitantes los abandonaron a raíz de un terremoto, en 1968. Hasta ahora nadie los utilizaba.
Ocho países participan desde hoy en la operación “Nobel Manta 09″, el ejercicio militar submarino más importante que lleva a cabo anualmente la OTAN y que se desarrolla en el mar Jónico, al sureste de la costa de Sicilia.
Seis submarinos, nueve unidades navales de superficie y trece aparatos aéreos, entre helicópteros y patrulleros marítimos, constituyen las fuerzas aportadas por Canadá, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Reino Unido, Turquía y Estados Unidos para los ejercicios militares.
Un cómic retrata sin tapujos el miedo de un barrio siciliano bajo la tiranía de la ley del silencio – Sus autores denuncian los métodos de la ‘omertà’
Brancaccio es un barrio de Palermo donde no existe el Estado, pero sí la ley, unas normas no escritas que no imponen ni policías, ni jueces, sino unos tipos que dan órdenes con gestos, miradas y palabras que nunca llegan a pronunciarse. Los autores sicilianos Giovanni di Gregorio, guionista, y Claudio Stassi, dibujante, han retratado en el cómic Brancaccio (Norma) ese lugar donde las peleas de perros son habituales pero no existe una comisaría y donde los servicios sociales brillan por su ausencia.
La historia tiene puntos en común con Gomorra, aunque afortunadamente sus autores no han tenido los problemas a los que se enfrenta Roberto Saviano, que vive escondido, sometido a una permanente amenaza de muerte de la Camorra. Sin embargo, como ocurre con el libro del napolitano, todo lo que se cuenta en sus páginas es real, todo lo que se describe ha ocurrido y, lo que es peor, sigue ocurriendo. Stassi, de 31 años, ha pasado casi toda su vida en Brancaccio y ahora reside en Palermo. Di Gregorio, palermitano de 35 años, lleva varios años afincado en Barcelona.
“Nos encargaron un cómic sobre la Mafia”, explicaba Di Gregorio durante el Festival del Cómic de Angulema, el mayor encuentro europeo dedicado a los tebeos, que se clausuró el domingo en esa ciudad del centro de Francia. “Pero no queríamos contar la historia de grandes personajes, sino describir la cotidianidad, porque ése es el sustrato en el que la Mafia encuentra su fuerza, la cultura del silencio, de la pobreza y la opresión. Lo peor de la Mafia es la cultura que genera, porque ha conseguido organizar a su alrededor todo un sistema social”.
“He vivido 30 años en Brancaccio”, prosigue Stassi, que acaba de publicar en Italia Per questo mi chiamo Giovanni, un cómic basado en un libro de Luigi Garlando, en el que relata la historia reciente de Sicilia a través de un padre que le cuenta su hijo la vida del juez Giovanni Falcone, símbolo de la lucha anti-Mafia, asesinado en 1992. “No hemos inventado nada, todo es real. Hemos cosido, hemos montado un puzle con diferentes personajes, un niño, un ama de casa y un vendedor ambulante”, prosigue. Como Pulp fiction, de Quentin Tarantino, o los filmes de Alejandro González Iñárritu y Guillermo Arriaga, esta novela gráfica relata varias historias que al final se acaban cruzando.
Una de las cosas más sutiles del tebeo es cómo logra recrear el lenguaje de la Mafia. “Es algo que conozco muy bien, porque he crecido allí. Cuando dicen ‘Si no vienes, no pasa nada’ después de que el mafioso local reclame ver al vendedor ambulante, en realidad está diciendo ‘Si no vienes te vas a meter en un lío’. Las miradas son también esenciales, el modo en que alguien te dice que ya puedes irte o que vas a tener problemas sin pronunciar una sola palabra. De hecho, me propusieron hacer un cómic parecido sobre Nápoles y dije que no porque no conozco esos códigos”, prosigue Stassi.
“Queríamos mostrar las consecuencias de los pequeños compromisos cotidianos, de cómo la gente se autoinflige la Mafia casi sin darse cuenta al respetar un sistema”, asegura Di Gregorio. Se refiere a lo que la escritora siciliana Simonetta Agnello-Hornby, autora de La Mennulara, llama la mafiositá, la cultura que, ante la desconfianza que genera un Estado inexistente, conchabado con la criminalidad o corrupto (o las tres cosas), hace que sea más fácil pedir (y luego deber) un favor al otro poder.
En Brancaccio este círculo vicioso está perfectamente narrado, de hecho se trata de una historia circular sobre cómo los pequeños gestos pueden degenerar en un drama. “Movimientos como el Addio Pizzo [una organización que reúne a comerciantes que se niegan a pagar el impuesto revolucionario mafioso] son muy importantes porque demuestran que la sociedad civil puede hacer algo”, explica Stassi, aunque reconoce que su impacto es todavía mínimo y que, en lugares como el barrio que describen, todos los comerciantes siguen cediendo ante la extorsión. La sutileza de Brancaccio es que todo esto está narrado a través de la mirada de un niño, del silencio amenazador de un mafioso de cuarta, del miedo de los humildes.
Vía el País GUILLERMO ALTARES (ENVIADO ESPECIAL) – Angulema

Gamesa
Gamesa Corporación Tecnológica ha cerrado un acuerdo con la empresa italiana Alerion Parco Eolico Licodia Eubea para suministrarle 26 de sus turbinas eólicas durante todo 2009, con lo que se conseguirá una capacidad de generación de 22 MW.
Las turbinas empezarán a ensamblarse durante el primer cuarto de este año y se instalarán en la granja eólica que Licodia Eubea tiene en Catania, en la isla de Sicilia.
El contrato incluye, a parte de la compra de las 26 turbinas, su ensamblaje, montaje, puesta en marcha y mantenimiento.