Juan Pablo Ferrari Saavedra.La isla más grande del Mediterráneo es un fenómeno vitivinícola donde destacan tintos muy originales y, donde casi siempre, hay excelente relación de calidad y precio.
Inundada de cepas con la personalidad de las variedades autóctonas, la Nero d’Avola , encabeza el menú. El relieve sinuoso de la isla ofrece múltiples orientaciones a un viñedo anclado desde mucho antes que se levantaran los hermosos templos griegos que hoy constituyen uno de los grandes atractivos turísticos.

Nero Ávola de Sicilia
Sicilia es una gran productora con unas 200.000 hectáreas de viñedo, y definitivamente una de las regiones vinícolas más importantes de Italia. Dicen que se embotella más vino que en Australia.
El paisaje mediterráneo posibilitan la convivencia de la vid con el olivo, su relieve levemente montañoso, suelos pobres, escasas lluvias y los largos y cálidos veranos dibujan unos vinos decididamente mediterráneos.
Hasta los años ‘80 la industria se erigió fundamentalmente en la cantidad, sin embargo, en la actualidad el nacimiento de productores comprometidos con la calidad ha hecho que incluso muchos abandonen las denominaciones de origen,
La variedad por excelencia
La estrella siciliana para vinos tintos es sin duda, la Nero d’Avola , que puede encontrarse como monovarietal o en compañía de otras cepas foráneas.
La Nero d’Avola participa en algunas denominaciones de origen como Marsala o Cerasuolo di Vittoria, pero la mayoría de elaboradores que la vinifican sola o en compañía de otras uvas tienden a ofrecerla con la designación genérica (IGT o Indicazione Geografica Tipica ) de Sicilia. Aunque se espera la aprobación de una DOC ( Denominazione di Origine Controllata ) Sicilia.
Además, la fama que va adquiriendo paulatinamente la variedad empieza a ser suficiente como para que su nombre esté presente en la etiqueta.
Así es que si urga con detenimiento entre los estantes del supermercado o de una tienda especializada, no le debería ser difícil encontrar esos tintos que representan, mejor que ningún otro, la vanguardia de los vinos sicilianos.
Un plato que recuerda historias antiguas. Un perfume intenso, que evoca uno por uno todos los colores y tradiciones sicilianas. Así como se amalgamaron las culturas del mismo modo los ingredientes del pesto a la trapanese se mezclan y componen el sabor de la isla. Como es tradición en nuestra tierra, esta salsa es una variante de otra receta .

Pesto alla trapanese
De hecho en el puerto de Trápani atracaron los barcos genoveses, procedentes de oriente, quienes aportaron la tradición del pesto ligure. Los marineros trapaneses reelaboraron la receta combinándola con los productos de la tierra, añadiendo el tomate y las almendras. P
ara cocinar un plato de pasta “cull’agghia” de entendedores se empieza picando el ajo rojo de Nubia en el mortero, de modo que se mantengan intactas sus fragancias. Luego se unen la sal marina de Trápani, las almendras de Noto tostadas, la albahaca. El aceite de oliva se añade lentamente, hasta que los ingredientes se mezclen en un compuesto denso y perfumado. Por fin se agrega el tomate y el plato está listo. El pesto a la trapanese y un puñado de queso de oveja rallado impregnan los “busiate” hechos en casa, el tipo de pasta más adecuada para este exquisito condimento.
Un plato lleno de colores y fragancias, que saben a Sicilia . Este tipo de salsa cruda es un válido recurso en verano cuando reinan los platos fríos, sabrosos y simples de preparar.
Traducción Lucy Lombardo
Con la carne de cerdo en una fase de consumo de bajos históricos, la idea del productor siciliano puede dar un cambio de tendencia en los hábitos alimenticios regionales. El proyecto, que aún está en fase experimentalestá apoyado por el Ministerio de Agricultura y estudiado al detalle por la Universidad de Camerino.
La empresa de Massimiliano Castro en Chiaramonte Gulfi,se encargará de la producción y de la venta directa. El objetivo es hacer conocer y apreciar el burro ragussano como una carne apropiada para la generación de un salchichón de calidad, y cuya leche es especialmente indicada para niños con alergías particulares.
En el territorio de los montes Ibleos, donde proliferan los burros, se dan las condiciones idóneas de crianza. Los origenes de este tipo de burro tienen raices con los burros de Pantelleria, difusos en toda la provincia de Trápani.
El Istituto di Incremento Ippico di Catania, ha reconocido la raza ragusana desde 1953, definiéndola como una carne rica en hierro, y con oligoelementos bajos en colesterol, ideal para dietas hipocalóricas, para niños y ancianos, personas con insuficiencias cardiopáticas y diabéticos.
www.siciliainformazione.com Por favor, no disertemos sobre el término: arancine o arancini, no importa, lo que cuenta es la exquisitez .
Si Elvira, la “general -cocinera”, no hubiera existido, probablemente, uno de los comisarios más famosos de nuestros tiempos no habría sido inventado, o al menos habría sido un hombre deprimido y de mal humor. Y en cambio no, porque justo gracias a la abuela Elvira que su autor, Andrea Camilleri, crea un personaje que se delicia con los arancinos.

Arancini
La casa de campo de Porto Empédocles, los olores y los perfumes de su tierra, las recetas de la abuela y aquellas atmósferas perdidas, se encuentran sucesivamente, en las páginas de sus libros y cuando se leen las novelas de Camilleri , cada raya tiene un sabor, exactamente el mismo que delicia el paladar con un rico plato que sabe a Sicilia, al corazón de una Sicilia barroca en la que viven personajes ambiguos. Saborear la vida de un solo bocado, como si estuviéramos delante de los arancini de Adelina que Montalbano sólo probó una vez: “un recuerdo que indudablemente heredó de su patrimonio genético.”(De: Los Arancini de Montalbano - Andrea Camilleri.
En los recuerdos de Camilleri la preparación de aquel plato está imprimida con firmeza en la mente y en una bonita entrevista concedida a Sebastián Mesina, en República, cuenta así: ” Ej. Luego se procedía al ritual de los arancini. Los arancini de Montalbano, por supuesto. Mi abuela decía que prepararlos costaba mucho trabajo, y se necesitaba mucho tiempo. Porque hacía falta picar la carne, de cerdo y de ternera, con una tajadera .
Era un procedimiento muy largo. Luego se añadían los guisantes, un poco de queso “caciocavallo ragusano” y un pedacito de salchichón, se amasaba todo en un puño de arroz y se pasaba el arancino en el huevo, después en la harina y al final en el pan rallado. Luego se freían,pero no enseguida. Había que esperar una larga noche, dejar que descansaran en paz. Y al día siguiente , en la mesa, se veían los resultados.
www.siciliainformazioni.com .El maná no cae del cielo, sino del Fraxinus Omus, mejor conocido como el fresno y es posible extraerlo en la zona de Castelbuono y Pollina.
Se le conocía ya en la antigüedad,de hecho se le menciona en la biblia,con el maná los judíos saciaron su hambre en el desierto del Sinai, durante el éxodo hacia la “Tierra Prometida” . El maná es un producto que tiene olor , sabor y gusto: “minúsculo como una escarcha en la tierra”, “parecido a la semilla de cilantro”, “sabía a miel “, “las antiguas poblaciones lo hervían en ollas y con él hacían un pan casero “. Actualmente se le conoce por sus poderes taumatúrgicos excepcionales: es un digestivo, un lexante, alivia y regula el intestino, tiene efectos beneficiosos en el aparato respiratorio, es un edulcorante natural a bajo contenido de glucosio y fructosio, particularmente indicado para los diabéticos. Sólo tiene un enemigo: teme la humedad y se disuelve en el agua, así que las tormentas de verano son una amenaza para la cosecha.
“La ciencia otorga su reconocimiento a Sicilia por sus prestigiosos productos y sus efectos en la salud ya que ayudan a tener una vida prolongada y de calidad”. Lo afirmó el nutricionista Giorgio Calabrese quien inauguró el expositor del Departamento regional de la pesca y del Instituto regional de la viña y del vino durante el Slow Fish 2009, la feria internacional del pescado que se celebra en Genova hasta el 20 de abril. “ Sicilia – según Calabrese – tiene productos , como el pescado y el vino, que gastronómicamente previenen las enfermedades cardiopáticas y circulatorias. Sicilia tiene el mejor vino ya que nace de una viñedo autóctono, como el nero d’avola, que proporciona una concentración de resveratrol , estilbenos, fitoalexinas y polifenoles, particularmente antocianos.

Vino de Sicilia
Todas estas componentes constituyen un equipo eficaz para que el vino siciliano sea un producto de excelencia”. En cuanto al pescado ha añadido: “También en Sicilia se consume dos veces por semana. Sugiere que se debería comer pescado cuatro o seis veces por semana sin dejar de comer carne”.
En la cuarta edición de Slow Fish ha presenciado por primera vez el Instituto regional de la viña y del vino. Más de treinta empresas vitivinícolas representadas con más de ochenta etiquetas.El presidente Leonardo Agueci comenta, “aquí en Genova presentamos la excelencia de la producción vitivinícola siciliana para revelar al mundo los recursos de Sicilia en el sector agroalimentario. Queremos desmentir la idea de que Sicilia se descata por sus vinos corposos-es lo que ha comentado el presidente del Instituto de la viña y del vino -. En realidad hay vinos tintos ligeros y frutados que se acompañan exquisítamente con los pescados”.
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El próximo 9 de Marzo se llevará a cabo una nueva conferencia dentro del marco Altaveu de las Culturas patrocinado por la Asociación Amics de la Unesco de Barcelona. Alessandro Castro nos hará una “Aproximación a la Cocina de los virreyes sicilianos“, una contextualización de la cocina y gastronomía en época de los virreyes de la corona de Aragón en Sicilia.

Alessandro Castro
Alessandro Castro es Presidente dell’Associazione Casa Sicilia en Barcelona y consultor en gastronomía del Istituto Italiano di Cultura de Barcelona .